La hipertrofia de cornetes es una alteración nasal caracterizada por el aumento persistente del tamaño de los cornetes, estructuras situadas en las paredes laterales de la cavidad nasal. Este agrandamiento produce obstrucción respiratoria y congestión nasal crónica, afectando la calidad de vida y el descanso nocturno.
Entre las causas más frecuentes se incluyen la rinitis alérgica, infecciones respiratorias recurrentes, exposición a irritantes ambientales y la desviación del tabique nasal. El uso prolongado de descongestionantes nasales y los cambios bruscos de temperatura o humedad también pueden contribuir al engrosamiento de la mucosa.
Los pacientes suelen presentar obstrucción nasal persistente, ronquidos, disminución del olfato, dolor facial y tos seca nocturna. En casos severos, puede aparecer apnea del sueño o sinusitis crónica, asociadas a la alteración del flujo de aire y del drenaje mucoso.
El diagnóstico se realiza mediante exploración nasal con espéculo o endoscopia, complementada con pruebas de imagen como tomografía computarizada si es necesario. Es importante descartar otras causas de obstrucción, como pólipos o desviaciones septales.
El manejo inicial es médico, basado en corticosteroides tópicos, antihistamínicos y humidificación nasal. Cuando la respuesta es insuficiente, se recurre a técnicas quirúrgicas como la turbinoplastia o la reducción por radiofrecuencia, microdebridador, láser o plasma de argón. Estas buscan disminuir el volumen de los cornetes preservando la mucosa para mantener la función respiratoria.
Con diagnóstico y tratamiento oportunos, la hipertrofia de cornetes tiene buen pronóstico. Evitar irritantes ambientales, tratar adecuadamente las alergias y mantener una higiene nasal adecuada ayudan a prevenir recurrencias.